Crítica Literaria: Del amor y todo eso


Del amor y todo eso es un libro ideal para los seguidores de Fernando Villegas, acostumbrados a su forma de ser, pero que para el resto de las personas puede resultar tedioso y arrogante, aunque dudo mucho que todos quienes lleguemos a las páginas finales, no le podamos conceder al menos un poco de razón.


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Fernando Villegas es un escritor y sociólogo chileno que ha escrito una extensa obra literaria entre novelas y ensayos, que ya sobrepasan la docena, sin embargo, es mayoritariamente reconocido por sus roles de comentarista en radio y televisión (Tolerancia Cero).

Todos quienes conocemos el deslenguado, y muchas veces irónico discurso y forma de ser del autor, de seguro nos preguntamos si el título del libro es un error, pues cuesta pensar en un Villegas enamorado cual Bécquer, creando alabanzas al amor, pero si miramos la portada del libro, bellamente ilustrada por Francisco Javier Olea, podemos tener una primera idea sobre lo que encontraremos en este ensayo disfrazado de novela: El amor como un gran peso que aplasta a un pobre hombre que lo lleva a cuestas.

Villegas decide hablar sobre el amor ¿Por qué? Porque es un tema que a pesar de los siglos sigue dando de qué hablar, por lo que una visión personal sobre lo que él considera es el amor, bien podría aportar un grano de arena a la discusión.

Del amor y todo eso es un libro dinámico. Compuesto en tres partes, primero el autor demostrará que para hablar del amor es necesario haber leído uno que otro (o más bien hartos) clásicos de la literatura, pues queda en evidencia con ellos que el amor ha sido el principal factor de destrucción masiva a lo largo de la historia (solo basta con pensar en La Ilíada para encontrarle razón). Las otras dos partes del libro son más argumentativas y tendrán mucho que ver con la relación que el autor hace entre el amor y el sexo. En este punto creo que el libro debería haberse llamado “De lo que no es amor y todo eso” pues al reducir el amor a su nivel más básico, que sería el sexo, el autor se escapa del sentimentalismo, construyendo un argumento que se puede aplicar a muchos aspectos de la vida tales como que el sexo afecta directamente las relaciones políticas, sociales, religiosas y la vida personal íntima. Es así como Villegas descuera a todo el mundo, tanto a poderosos como también al simple voyerista con solo analizar sus preferencias y actos sexuales.

Seguramente el lector muchas veces estará en contra de lo que el autor expone, eso Villegas lo sabe, y como lo sabe tan bien lo usa como un recurso en su libro, creando una suerte de conversación/discusión con el lector, pero siempre bajo ese tono tan singular que tiene para plantear las cosas, que por más que estemos algo irritados por sus dichos, bastará que use una frase para sacarnos sendas carcajadas y no nos quede más remedio que encontrarle razón.

Villegas es un erudito, en esta obra saca a relucir completamente el potencial de su sociólogo interior; con su característico humor nos demostrará que el mundo está regido por cosas básicas que cada generación cree haber descubierto por sí misma, cuando en realidad han sido así desde que el hombre de las cavernas existía y esto es: la forma en que nos relacionamos íntimamente.

El amor es un tema muy grande y si bien Villegas hace su mejor esfuerzo, no deja de quedarle grande a él también, lo sabe y lo reconoce. Tras más de doscientas páginas declarando lo que no es amor, llegará a la última página algo tímido para explayarse en lo que él considera sí lo es. Quizás al autor le hace falta estudiar más a los “místicos” y “metafísicos” para encontrar otro tipo de respuestas, pero al ser esta una reflexión personal, resulta de todas maneras muy honesta.

Del amor y todo eso es un libro ideal para los seguidores de Fernando Villegas, acostumbrados a su forma de ser, pero que para el resto de las personas puede resultar tedioso y arrogante, aunque dudo mucho que todos quienes lleguemos a las páginas finales, no le podamos conceder al menos un poco de razón.


Villegas Grande