Descubriendo la biblioteca: Semana para recordar autores chilenos


Hemos encontrado en nuestra biblioteca diversos textos de autores chilenos que, por el paso del tiempo, muchas veces van quedando olvidados. Es por ello que en esta ocasión tomamos algunos ejemplares y los reseñamos brevemente, para que encuentren entre nuestros curiosos biblioamigos unos ojos atentos que quieran conocer el Chile de otras épocas que tan bien se retratan en cada una de las obras aquí seleccionadas.


1. Lanchas en la bahía. Manuel Rojas (Editorial Zig - Zag)


Lanchas en la bahía fue publicada en 1932 y es la primera novela de Manuel Rojas, autor chileno galardonado con el Premio Nacional de Literatura en 1957. La historia narra un periodo de la vida de Eugenio, un joven cuyo trabajo consiste en cuidar las embarcaciones que se encuentran en la bahía de Valparaíso. Tras dormirse en su puesto de trabajo y siendo sorprendido por su jefe es despedido. Eugenio encuentra un nuevo empleo con otros lancheros de la bahía pertenecientes a un sindicato y hace nuevas amistades. En su ingenuidad, visita con el Rucio una casa de putas sin saberlo, enamorándose de una de ellas y viéndose envuelto en una serie de inconvenientes.
 

 

2. Mi tío Ventura. Ernesto Montenegro (Editorial Zig - Zag)

 
Este escritor y periodista chileno fundó la primera Escuela de Periodismo en el país en la Universidad de Chile por el año 1952. Fue galardonado en 1960, recibiendo el Premio Alberdi-Sarmiento de “La Prensa”. La primera edición de Mi tío Ventura, fue hecha en 1933 bajo el nombre de Cuentos de mi tío Ventura, que reúne varias historias, entre ellas El niño de la escopeta, Un bien con un mal se paga y Por una docena de huevos duros, cuentos que trascendieron fronteras y fueron publicados en revistas como La lingue estere, de origen italiano.

 

3. La luna era mi tierra. Enrique Araya (Editorial Planeta)

Esta novela fue editada en el año 1948 y pertenece a una trilogía compuesta por La Luna era mi tierra, La otra cara de la Luna y Siempre en la Luna, éstas últimas publicadas en 1986. Enrique Araya fue reconocido por la primera parte de su trilogía en 1948 con el Premio Municipal de Literatura. En ella cuenta la historia de Eustaquio Arredondo, un chileno que pudiendo haber terminado sus estudios universitarios, no lo hace por diversas razones y debe enfrentar su vida cargada de frustración. La narración nos conduce por su compleja situación económica y los esfuerzos que hace por sacar adelante a su familia a través de ingeniosos pero fallidos emprendimientos.

 

 

4. Botica de Turnio. Jorge Délano (Editorial Zig - Zag)

 

También conocido como Coke, Délano fue periodista y caricaturista, destacándose particularmente por su trabajo en la revista Topaze. Sin embargo, su habilidad en la creación fue más allá, lo que le permitió ser además director de cine, filmando en 1934 la primera película sonora de Chile, llamada Norte o sur. Ganó en 1964 el Premio Nacional de Periodismo. Botica de Turnio se encuentra entre las 3 novelas que publicó y en ella hace un retrato de la sociedad chilena con humor, evocando personajes y costumbres típicas, siendo considerada como la continuación de su primera obra Yo soy tú.

 

5. Crónicas. René Silva Espejo (Editorial Zig - Zag)

Galardonado con el Premio Nacional de Periodismo en 1957, René Silva Espejo es el autor tras Crónicas, una serie de textos que hablan de la psicología del chileno, criticando de una sutil manera algunas costumbres propias de la vida en Chile de esa época. Para ello, se vale de una pluma audaz, logrando al mismo tiempo un tono humorístico. En sus Crónicas trata temas como el ausentismo laboral en el periodo de vacaciones, la clase de gobernantes elegidos por la población, la mala memoria de nuestro país, entre otras prácticas que nos sorprenden como lectores actuales, pues se siguen repitiendo a pesar de los años que han pasado.

 

 

6. Bajo la tienda. Daniel Riquelme (Editorial del Pacífico)

 
Daniel Riquelme fue un escritor, periodista y cronista chileno que vivió entre los años 1855 y 1912. Fue también oficial auxiliar en el Ministerio de Hacienda durante el gobierno de Aníbal Pinto, integrando posteriormente la comitiva civil que acompañó al ejército chileno durante la Guerra del Pacífico. Aquella experiencia le permitió publicar en 1885, Chascarrillos militares, texto en el que relata sus experiencias en la zona de guerra recurriendo a géneros como el cuento y el cuadro de costumbres. Tras una corrección y con nuevos pasajes añadidos, el texto fue publicado en 1888 con el nombre Bajo la tienda.